POESÍAS
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UNA GUAYABA PARTIDA PARA CUATRO (Otto Sirgo)
¡Cuba, paredón gigante!
violento espasmo de espanto
cocodrilo agonizante en un mar de sangre y llanto
negrura de campo santo
se ha tornado tu verdor
y tu alegría en dolor
los rojos han transformado
como si hubiesen cambiado
por la espina, una flor.
¡Cuba, violada azucena!
sangriento rubí antillano
larga y pesada cadena en el suelo americano
maldad brutal de un tirano
que a otro amo te vendió
pero maldito olvidó que en la adversidad
luchó por la libertad este pueblo, y la ganó.
¡Cuba, anhelo traicionado!
gran cañaveral salobre, dolor de pueblo llorado
ante su más entrañable esperanza postrado
diamante nublado y pobre que se hunde en el negro cieno
niño que lacta veneno en el seno que abomina
de la madrastra asesina que derrama hambre del celo.
¡Cuba, lenta pesadilla!
desmoronado castillo,
isla que no se arrodilla ante la hoz ni el martillo,
sol que ya no tiene brillo
pero que aun quema su llama porque en las almas inflama
el ansia de independencia que la cubana conciencia
a voz en cuello reclama.
¡Cuba, donada de malas!
palmares tocando a duelo,
paloma herida en las alas sin poder alzar el vuelo
clamor que se eleva al cielo convertido en oración
rogando por la nación donde América está herida
por donde pierde la vida, pues Cuba es su corazón.
¡Cuba, llanto Siboney!
marchito edén caribeño, nuevo suplicio de Hatuey en un soviético leño
esclava cuyo vil dueño valiéndose del engaño
convirtió un primero de año en un principio de saña
que trajo de tierra extraña, tanta angustia y tanto daño.
¡Cuba, insurgente y Mambí!
enmudecido bongó, nueva traición a Martí y al amor que predicó
herida tal que achicó a Cacahual y Dos Ríos
ruidos de pechos bravíos rotos por el pelotón
pero que no quedan más pasión a otros pechos y más fríos.
¡Cuba, libertad negada!
páramo que fuese prado,
tricolor bandera atada por un trapo colorado
zunzún vilmente enjaulado con el caribe por reja
doncella que no se deja besar por el asqueroso ruso
y que sufriendo el abuso, la rebeldía es su queja.
¡Cuba, constancia de luto!
lucha y muerte cotidiana,
ejemplo dado en tributo a las naciones hermanas
cuando todas tus campanas repiquen tu libertad
tendrás la felicidad de ver a tu juventud
enterrar el ataúd del oprobio y la maldad
entonces canto de paz, será de nuevo tu nombre
entonces no verás más, el hombre en contra del hombre
y aureolados del renombre de haber limpiado tus lodos
tus hijos, juntos los codos,
¡retornarán la sonrisa a tu faz Patria Mambisa!
¡con todos y para todos!
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Poesías en Audio
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Las doce campanadas de un año que moría eran doce advertencias del monstruo que vendría eran doce rugidos del bronce que en el viento eran doce llamadas por el advenimiento del apóstol vendido del falso redentor, el corazón de Judas, las barbas del Señor.
Muy poco sabe el hombre de las cosas arcanas al descifrar mensajes de bronce en las campanas así sorprende el monstruo que ante todos asoma y trae sobre los hombros una blanca paloma hombros merecedores del ruin escarabajo jamás una paloma se ha posado jambá.
Ciegas las multitudes le siguen con afano ciegas las multitudes nunca saben a dónde van buscan del paraíso perdido las virtudes ¡Oh, trágico espejismo para las multitudes! virtudes que quisieran hallar en un encuentro buscándolas por fuera sin buscarlas por dentro sin saber que las plantas se cubren de matices porque hay aguas profundas que bañan sus raíces y que las multitudes que olvidan sus virtudes engendran un tirano para las multitudes.
Ése tirano, ése, que llega de repente con la paloma al hombro y un reptil en la frente, el que de pueblo en pueblo va sembrando la ira, el odio, el exterminio, la infamia y la mentira, el que todo roba, ambicioso y rapaz, a los ricos sus bienes y a los pobres la paz el que le llama hermano soldado en ocasiones al que después enfrenta contra los paredones el que hablándole a un pueblo de sus grandes verdades le cercena de un tajo todas sus libertades el que diciendo ¿armas para qué? al final hace de cada casa un pequeño arsenal, el que iza una bandera roja totalitaria por sobre la que luce la estrella solitaria el que aparta a los niños de Martí y de Maceo y una hoz y un martillo les brinda por trofeo.
El que no nos prepara para ser ciudadanos porque los quiere viles, los quiere milicianos delatores que entreguen hasta su propia madre como él que no respeta ni la tumba del padre así sacia sus sedes en la sangre que estanca el diabólico monstruo de la paloma blanca.
El que bajó a los llanos desde la abrupta sierra para inculcar el odio, para sembrar la guerra el que de las infamias marchará siempre en pos enemigo de todos y enemigo de Dios.
Señor, por la Sangre del Hijo derramada pon tus manos divinas en la Patria angustiada. En el nombre del Padre y del Hijo perdónanos y enséñanos a todos a perdonar que un día cuando florezca el huerto de la filantropía cuando bajen las aguas de la ruda tormenta cuando en la tierra muda se proyecte irredenta la cruz la cruz, aquella de la crucifixión, regresaremos todos al amor y al perdón.
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No cuba, no me hables del que que come igual mendrugo habla de la tierra nuestra, de su sangre, y de su luto. Háblame mal del tirano, no del que te luzca impuro, dime de la sangre buena que se ha clavado en los muros. Cuéntame de las mazmorras, convertidas en sepulcros, dime el peso de los grillos, dime lo amargo del yugo.
Mira mi hermano, no ves que ha de resultar muy duro a los mártires, oír que gastas voz en insultos contra un pasado pasado, que errores y fallos tuvo pero cuyos hombres tienen un derecho como el tuyo a dar su sangre en la lucha contra el bárbaro barbudo que es enemigo de todos, porque es el tirano mutuo.
Y tu, no ves que acusar a tu hermano porque iluso creyó que aquello era bueno creyó que aquello era justo y dió su fe y su esperanza al que engañó a todo el mundo es también dar a los muertos el más terrible disgusto porque es retrasar la hora de ver su sangre hecha fruto en la patria, porque es de todos, y no es de ninguno.
Vamos a admitir que todos, tenemos de culpa, mucho vamos a pedir perdón y a tener un solo orgullo, el de haber eliminado para ganar el futuro vamos a ganar denuesto solamente para el ruso y a aquellos que consagran nuestra Cuba cual tributo que denostar a tu hermano, es más criminal que absurdo.
Vamos a abrirnos los pechos, ¡vamos a la lucha juntos! separados no seremos mas que manadas de brutos marchando en círculos tontos sin destino dando tumbos vamos que estamos ganando en la historia un nombre crudo que nos llamarán traidores, porque es traición no ser uno teniendo una misma patria, teniendo el mismo verdugo.
Vamos cubano, despierta, tenemos un solo rumbo piensa que no merecemos nuestra patria ni su triunfo si seguimos desunidos por torpes y testarudos vamos a empuñar machetes a defender nuestro escudo vamos a sangrar unidos que ya el tiempo apremia mucho ¡por Dios mi hermano! ¡por Cuba, vamos a la lucha juntos!.
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A Cuba quiero cantar, pero es muy pobre mi voz Cuba un sueño de Dios sembrando el cielo en el mar hay música en su palmar y altivez en su montaña ella es mulata en sus entrañas pues nació de la negrura del tabaco y de la albura de nuestra caña de azúcar, látigo, sangre y amor, florecieron rebeldía con la campana que un día repicaron la verdad de un canto de libertad que forjó la patria mía.
En su música no hay pasión, le robó el ritmo a la palma y un milagro, carne y alma, confundidos en el son canta el bongoso canción recuerdos africanos repica el cuero las manos y hay un pecado en la bata de la sabrosa mulata que baila ritmos cubanos.
Libre siempre quiero verte libre y viva Cuba mía aunque puede que algún día te cubran sombra de muerte pero no valdrá la suerte ni arma de grueso calibre que acalle el pecho que vibre con el himno nacional que expresa el alma inmortal al grito de: ¡Cuba libre!
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Si ya la Patria ya no es Patria si han vuelto a sembrar la noche dentro del alba cubana si es una sombra muy negra si es una sombra muy larga si las palmas están tristes, si los pájaros no cantan si la república está vestida de miliciana con cadenas en los pies y en las manos que le sangran. Si en vez del himno hay un canto de traición que es que cantan. Si al viento el rojo y el negro flotan donde tremolaba la bandera tricolor de la estrella solitaria si al odio, noche tras noche, le fue creciendo las barbas y hoy es un Fidel de Rusia lo que fue un Weiler de España hay que empuñar el machete para volver a la carga que es el general Antonio el héroe que ordena y manda.
Y si hay que empezar en Bayre o retroceder a Yara el motivo es uno mismo, y una misma la causa uno mismo el tirano, y una misma las barbas es el mismo pueblo esclavo, es también la misma patria y es el general Antonio el mismo que ordena y manda.
Acero incrustado en bronce, ¡machete en puño a la carga! y si hay que hacer la invasión de oriente a occidente nada detiene a un pueblo en la ruta de los héroes de la patria que venga la muerte, que venga, a ver si la tierra alcanza que detrás de cada sombra hay una estrella enlutada y al final de cada noche bosteza la luz del alba y no hay muerto menos muerto que el que muere por la patria.
Para comenzar de nuevo ha de estar lista la barca por si hay que cruzar la trocha desde Mariel a Majana hay que montar a caballo, hay que dormir en la hamaca pasar hambre, sentir frío, y en la lección olvidada aprender cómo entre cuatro se divide una guayaba, dormir con una oración y despertar con la diana. Diana, mambisa, rocío musical del alborada para proseguir la ruta de los héroes de la patria con el general Antonio el mismo que ordena y manda.
Acero incrustado en bronce, ¡machete en puño a la carga! y cargar una y mil veces, en el llano, en la montaña contra los viles que quieren una cuba encadenada con' traidores verdeolivos, hombres sin Dios y sin patria. Hoy voluntarios de Rusia, cubanos de mala raza, ayer viles voluntarios y guerrilleros de España, simiente de la traición que crece como las barbas de Weiler de negra entraña y un Fidel de entraña negra; hay que cargar contra todos, milicianos de la infamia si quieren hacer de Cuba una patria esclavizada niños y hombres milicianos y mujeres milicianas con los cerebros teñidos de rojo, rojo escarlata marchando con las guerrillas chinas, rusas o polacas, por todas las plazas rojas, y lo son todas las plazas teñidas por la traición miliciana al grito de: ¡Patria o muerte! que es la muerte de la Patria, hay que cargar contra todos, y el grito que se demanda es: "¡independencia o muerte!" para iniciar la batalla con el general Antonio al frente que ordena y manda. Acero incrustado en bronce, ¡machete en puño a la carga! y han vuelto a sembrar la noche dentro del alba cubana y es al filo del machete que ha de despuntar el alba. |